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domingo, 13 de diciembre de 2015

SÉPTIMO CONJUNTO DE POESÍAS


EL MIEDO
El pequeño ser humano
llora nada más nacer,
por sufrir al respirar
y temor a padecer. 

Llorará al pasar los meses
por miedo a la soledad,
por no saber que sucede
estando en la oscuridad. 

Y puede que sienta  miedo
al tiempo de despertar
y no ver alguien de los suyos
que le pueda acompañar. 

Y llora ante lo extraño
por no saber  lo que es,
pensando en algún peligro
aunque no lo pueda ver. 

Y en la nueva situación
de verse en la guardería,
puede que llore por miedo,
al menos, el primer día. 

Y se sufre, en el colegio,
cuando se han de examinar
y tienen miedo a las  notas
que en casa han de presentar. 

Y después por el trabajo,
el amor y  relaciones;
que, en uno, o ambos casos
son siempre competiciones. 

Se dirá no tener miedo
 en la peor situación,
aunque sí tener respeto
a la dura competición. 

Y cuando avanza la vida
y llega la enfermedad
temerá a muchas cosas
y entre ellas la edad. 

Y cuando en una multitud
el miedo se hace presente,
las masas corren y corren
y se atropella la gente. 

Y por el miedo a la crisis
no se  consume ni gasta
y el mundo  se paraliza
porque no corre la pasta. 

Es algo injustificado,
en quien dinero le sobra,
ralentizar el consumo
por contagio o por zozobra. 

Por eso y por otros males
el miedo es desagradable
y sus malsanos efectos,
lo hacen tan detectable. 

El miedo,  en algunos casos,
se convertirá en  terror
que es de los peores males
o quizá sea el peor. 

Porque  el terror  paraliza
y no permite decidir,
si se debe de hacer frente,
 negociar o, huir y huir...


¿PORQUE SOMOS COMO SOMOS?
Es por culpa de unos padres
que nuestra vida quisieron,
llegando a ser lo que somos
por lo que ellos compartieron. 

La protección, el calor
y alimento que nos dieron
en el vientre de una madre,
nuestro crecer permitieron. 

Necesitados, pequeños;
después de nuestro  nacer
no nos faltó el alimento
que nos hiciera crecer. 

Y la paz y la alegría
del tacto con una madre
cuando caricias nos daba,
hizo el  vivir agradable. 

Sin olvidar la criatura
que sin su madre  creciera,
por ser el peor de los males
que un infante padeciera. 

E influyó en lo que somos,
obstáculos  encontrados
en el andar del destino
y si fueron superados. 

Y  aquellos acompañantes
que en cada tiempo tuvimos,
algo se  ha de atribuir
de lo que somos y fuimos. 

Y también  la Sociedad
nos aportó  su influencia
a que seamos como somos,
hubiera o no resistencia. 

Gobiernos y sus políticas
tienen bastante que ver
en que seamos como somos
y no lo que podríamos ser. 

Y para ser como somos,
se hubieron  de hacer las cosas
tal como  se produjeron
ni más feas ni más hermosas. 

Del deseo de ser y hacer
y poner todos los medios
para conseguir las cosas
aplicando esos  criterios.

El frío, calor y humedad
tuvieron sus influencias,
sometiendo a nuestro ser
a bienestar y dolencias. 

Y ya que hemos aprendido
 qué somos y qué se siente,
no debería sorprendernos
ser de todos diferente.


CREENCIAS INTOLERANTES
Son ideas totalitarias
lo que tratan de imponer,
tanto  en Irad como en Siria,
los guerreros yihadistas. 

Con la estrategia del miedo
enseñan sus desatinos
decapitando personas
para que el mundo los vea. 

Algunos mueren matando,
con bombas sobre  su cuerpo;
que es  macabro desacierto
que se viene produciendo. 

Y no faltan voluntarios
hasta de la vieja Europa
pa reponer los que mueren,
y que no falte la tropa. 

A vivir guerras y peligros
parecen estar dispuestos
porque no temen la muerte
las milicias yihadistas. 

Si  siguen el mal camino
de odio, castigo y miedo.
¿Cómo podrán entender
de vida, bien  y derecho? 

Destruyen los testimonios
que de la historia se guardan
con martillos y con porras
y gestos de mucha rabia. 


EL AMOR
Amor es una palabra
donde manda el corazón,
aunque a veces la razón
debería ser escuchada
en situación desbordada. 

Y con la palabra amor
se dicen cosas hermosas,
agradables y dichosas,
leales y bondadosas,
 alegres y generosas. 

Amor de mujer a hombre
y de hombre a la mujer
que busca entrega y placer
dar y darse y compartir
viviendo un bello existir. 

Y que se han de distinguir
entre amores con  pasión
y gran deseo de  colchón.
Y   amores que prefieren
sólo hacer  bien al que quieren. 

El amor que enseñó Cristo
con sencillez se produce
y que hacer el bien conduce,
realizando con los otros
lo que haríamos con nosotros. 

Es sobre todo un amor
consciente y comprensivo
que a todos hace extensivo,
con bondad y estimación
y ausencia de  pasión. 

Y son buenos los  amores
con sentimiento  sincero,
sin promesas de embustero
que con disfraces de  amor
 siembra violencia y dolor. 

Hay amor que se sustenta
en el bien que nos hicieron
y sin merecer nos  dieron:
vida, protección, aliento,
 compañía y alimento. 

Amar a padres es norma,
también agradecimiento,
y es reconocimiento
de lo mucho recibido
sin haberlo merecido. 

¿Y del amor a las cosas
qué podríamos decir?
Que no debiera existir
en ello exclusividad
si en las cosas hay verdad. 

Se debiera  amar a todos
sin limitación de tiempo,
porque es un mandamiento
que  Jesucristo  nos dio
 cuando a la Tierra bajó. 

Y  amores de cumpleaños
y día de San Valentín,
sería amor pequeñín
que pretende quedar bien
y haga olvidar el desdén.


MALTRATO Y MALTRATADORES
Quienes practican maltrato,
han de tener la certeza
que recibirán castigo
con la máxima dureza. 

La persona que maltrata
es una pobre criatura,
que seguro desconoce
el amor y la dulzura. 

Maltrato a los animales
no se  debe producir,
pero maltrato a personas
no se puede consentir. 

Yo creo que el  mal-tratador
es persona sin nobleza
y que es un ser desgraciado
lo sabemos con certeza.

Es persona resentida,
miedosa y desconfiada,
que pide mucho y da poco,
engaña y se cree engañada. 

Pienso  que  el mal-tratador
es muy capaz de mentir,
ofreciendo y ofreciendo
hasta el amor conseguir. 

Después con gran exigencia
que hace la vida ingrata,
con celos y malas acciones.
a su pareja maltrata. 

Con recelo y sin  amor,
empeora la convivencia,
el miedo, la intolerancia
el desprecio y la violencia. 

Y sufre el ser inocente,
sufre también el culpable
y se rompe hasta la vida,
con actitud  deplorable. 

Que una pareja son dos
es fácil de comprender
y lo  de dar y  recibir
se  debería de entender. 

Y el, maltrato más grave
es del hombre a la mujer,
que llega al asesinato
por desgraciado y cruel. 

Y, aunque medios se ponen
no se obtienen resultados,
al tratarse de unos hombres
con cerebros perturbados.

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