EL PEQUEÑO
MENTIROSO
David era un mentiroso. El más mentiroso de todo el reino mágico
de Estruls. Un día decidió irse al bosque para tele-transportarse a otro
mundo y una vez conseguido vio un trío
de niños y pensó que ellos le ayudarían
a derrotar a los bandidos de su mundo y conseguir
la mano de la princesa Iris y apoderarse
de todas las riquezas. El pequeño David con cara triste se acercó a ellos y
exclamó:
-
Ayudadme, por
favor
-
¿Que te pasó
pequeño hombrecito? – le preguntó uno de los niños-
-
Me llamó David
y soy de otro mundo. ¿Me ayudaríais en mi estancia aquí?
Los niños aceptaron y se presentaron
alegremente. Uno se llamaba Doni, otra Lula
y el mas activo de los tres, Luis.
Después dieron una vuelta por el parque y jugaron a Futbol. Ya se
había hecho tarde y todos se iban a su hogar. Pero el pequeño David les convenció
para ir por un extraño camino que les transportó a su mundo mágico.
Ellos le preguntaron que era aquello, pero David les dijo:
-
Hemos
llegado al mundo de la magia donde os
divertiréis mucho.
-
Nosotros
queremos volver adonde estábamos ya que lo desconocido nos asusta un poco.
-
Es muy sencillo
sólo tenemos que llegar a los aposentos del rey. Allí nos ayudaran., aunque por el camino encontraremos
muchos obstáculos.
-
Me parece que
nos has metido en un gran problema y tú
nos has de sacar de aquí cuanto antes.
-
No os
preocupéis que cuando lleguemos al castillo todo se arreglará.
Confiados en las palabras de David iniciaron el viaje, pero poco después el mentiroso
desapareció.
Los tres amigos se encontraron solos, asustados y preocupados más aun cuando veían delante de ellos un ogro enorme con un solo ojo y cuatro
larguísimos brazos y con ellos les llevó hasta una jaula. Llorando allí encerrados, Lula se acordó que
llevaba una lima de las uñas y pensó que con ella podrían romper
las cuerdas de la jaula. Era una faena muy difícil, pero después de
limar y limar consiguieron vencer la
resistencia de las cuerdas y escapar, instantes en que volvía David para
impedírselo y con nuevos engaños les volvía a decir que sólo podrían escapar si
le acompañaban al Castillo Mágico.
-
Muy bien –dijo
Doni- te acompañaremos si nos prometes que nos volverás a nuestro mundo cuando
lleguemos al Castillo.
-
Eso está
prometido porque habéis de saber que me casaré con la princesa heredera y seré
muy poderoso y dueño de todo el Reino, además de la magia que me acompañó
siempre.
Finalmente, después de preguntas y respuestas le acompañaron
al Castillo donde le esperaba el ogro
para forzar al Rey a concederle la mano de su hija.
Todo se desarrollaba según los planes de David hasta que un consejero del Rey se dio cuenta de los
macabros planes del mágico embustero y alertó al rey que
ordenó encerrar a David en las mazmorras del castillo junto al ogro su
colaborador.
Finalmente el rey concedió la mano de su hija al pequeño Luis el
cual nombró a sus dos amigos administradores de su reino con la facultad de
pasar del mundo mágico al mundo real cuando les pareciera oportuno.
Marc Otero Martín (10 años)
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